El objetivo es la felicidad

Todos sabemos que la felicidad no la da el dinero, pero no entendemos bien qué significa eso

Joder tío, estás obsesionado con el dinero… ¡Nooooo!

No estoy obsesionado con el dinero, estoy obsesionado con poder pasar tiempo con mi familia. Estoy obsesionado con poder hacer lo que quiera y estoy obsesionado con ser libre.

En frente, mirada de vaca: “que no pongas excusas tío, estás obsesionado con el dinero”. Esto es alguien que no entiende que el dinero ha de ser un medio, no un fin.

Iba a decir que el fin último de todo el mundo (salvo cuestiones religiosas y otras posturas vitales legítimas) ha de ser conseguir la felicidad. Pero ya no lo voy a decir porque da igual. Da igual que no sea el fin último de todo el mundo. Lo que importa es que sea tu fin. El tuyo; el de la persona que está leyendo. Si tu objetivo en esta vida no es ser feliz, entonces estás perdiendo el tiempo leyendo esto. Ahora bien, si tu objetivo en esta vida es ser feliz, entonces te aconsejo que sigas leyendo.

 

No entender el rol del dinero: garantía de infelicidad

Mira, yo curro mucho como para no poder darme mis caprichos. El dinero está para gastarlo; a mí no me interesa morir el más rico del cementerio. Quiero poder disfrutar de mi dinero ahora, cuando estoy en mis mejores años…

Primero, todos los viejos mentalmente sanos que conozco dicen ser más felices ahora que son viejos de lo que eran cuando fueron jóvenes. Pero bueno, este es otro tema en sí, con miles de ramificaciones y no es a lo que vamos. A lo que vamos: cuando basamos nuestra felicidad en las cosas que podemos comprar hoy con dinero, lo siento, pero tengo que ser tajante: esa felicidad no es de verdad. Y en el fondo lo sabemos. Por eso seguimos comprando. Por eso compramos aún más y luego otro poquito más. En parte estamos llenando el vacío que nos provoca saber que no somos felices de verdad.

Cuando hablo con gente y digo que para ser feliz hace falta libertad y para ser libre hace falta dinero, a veces me responden que el dinero no da la felicidad. Cuando me responden esto, sé que estoy ante alguien que no entiende el rol del dinero.

Me dicen que el dinero no da la felicidad porque no acaban de entender el papel que debería jugar para ser feliz. Muchas veces compran y compran para llenar huecos emocionales; por esta razón saben que comprar no da la felicidad… ¡Asocian dinero a comprar y a gastar! Están, de manera implícita, concibiendo el dinero como un fin.

Esta es la forma equivocada de entender el dinero, así que lo primero que tenemos que hacer es ver qué relación queremos tener con el dinero. Aquí hablábamos por primera vez de ello.

 

El dinero no es un fin

El problema radica en creer que el dinero está para gastarlo…y el dinero no está para gastarlo (publicaremos un artículo enterito dedicado a esto). Cuando se parte de una premisa falsa, todo lo que sigue falla.

Cuando alguien parte de la premisa de que el dinero sirve para gastarlo, entonces, si yo digo que quiero dinero, lo asocian directamente a “quiero dinero para poder gastar mucho”, y como intuyen (pero aun así casi nunca lo aplican) que ese gasto continuo y superfluo no da la felicidad pues me responden, cuando uso “dinero” y “felicidad” en la misma frase, que el dinero no da la felicidad.

Esto es entender el dinero como un fin. Y el dinero no es un fin.

 

El dinero es un medio

Si nuestro objetivo vital es ser felices, lo primero que tendremos que hacer es analizar cómo vamos a conseguirlo. Vamos a suponer que lo que queremos es tiempo libre (libertad). Así de simple: tiempo libre para poder estar más tiempo con nuestras familias o para lo que sea.

Si el dinero juega un rol importante para comprar esa libertad, entonces no tenemos que olvidar qué rol juega: el de medio, no el de fin. ¿Que qué quiere decir esto? Esto quiere decir que cuando trabajemos para conseguir dinero, entendamos que este dinero es solo un paso intermedio hacia otra cosa. O sea, no trabajamos para tener un montón de dinero y poder comprar un montón de cosas (dinero como fin), sino que trabajamos para tener un montón de dinero para poder intercambiarlo por libertad (dinero como medio).

Además, como no querremos el dinero para gastarlo, no nos costará ahorrar. Habremos conseguido tener una relación sana con el dinero en la que ahorrar no va a suponer un sacrificio. No supone un sacrificio porque no estaremos ahorrando, estaremos simplemente no gastando, porque no basamos nuestra felicidad en el gasto; estaremos automáticamente gastando menos sin ningún sacrificio.

Si somos capaces de interiorizar esto, habremos abierto una puerta de oro hacia la felicidad: habremos entendido que el dinero no es un fin; que no está para gastarlo, y podremos disfrutar desde hoy, sin necesitar dinero.

Voy a poner la siguiente frase en negrita y subrayada, pero aun así me quedo corto. Esta es una de las claves para conseguir la libertad financiera y es uno de los pasos fundamentales para ser feliz.

Esto es entender el dinero como un medio

 

¿Cómo vivir sin dinero? …Difícil

Aquí va un jarro de agua templada (no está fría del todo):

Acepta tus condiciones de contorno, entiende tus cartas y no quieras vivir en un mundo distinto a aquel en el que vives. Hoy, en el siglo XXI, necesitas recursos económicos para ser feliz (ya hablaremos en detalle de esto).

Si te planteas una estrategia para ser feliz, a no ser que te vayas a vivir a una cueva y estés meditando todo el día (esta no es mala vía, por cierto) necesitas dinero… Bueno, ni siquiera. Hoy, en España, si te fueras a vivir a esa cueva, una de dos: o te denuncian por delito medio ambiental o te cobran un IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) en cuanto “te pillen” viviendo en tu cueva. O sea, lo de retirarte a una cueva y olvidarte de todo para ser feliz, lo siento, pero también te lo han estropeado.

En definitiva, si descartas hacerte monje o monja o dedicarte a cualquier otra “profesión contemplativa” (repito que no me parece mala solución), necesitas pasta.

 

2 secretos para ser feliz

Es verdad, no son secretos. Si no lo hemos hecho muy mal en los artículos publicados hasta la fecha, te darás cuenta de que estos estos secretos forman parte del núcleo duro de nuestra filosofía. Ahí va:

Primera clave para ser feliz: No confundas el clásico “el dinero no da la felicidad” con que no hace falta dinero en el mundo de hoy. Simplemente entiende el lugar que ocupa.

Segunda clave para ser feliz: Cuando decimos que hace falta dinero en el mundo de hoy, no lo confundas tampoco con creer que hace falta mucho dinero para ser feliz.

Para acabar, vamos a tratar de darte lo que queremos transmitir en este artículo en una sola frase. Esta frase resume uno de los pilares de nuestra filosofía, y estoy convencido de que es una de las claves para ser feliz:

Si entiendes el dinero como un fin, el dinero te dominará y serás su esclavo, porque siempre estarás trabajando para él; si entiendes el dinero como un medio hacia otro fin, entonces, si lo haces bien, serás libre y podrás dominar al dinero y ponerlo a trabajar para ti.

O sea:

EL OBJETIVO ES LA FELICIDAD, EL TIEMPO, NUESTRA LIBERTAD Y EL DINERO SÓLO UN MEDIO NECESARIO PARA LOGRAR EL OBJETIVO…

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