El patrón de la pobreza

En nuestro artículo de hace dos semanas, os hablábamos de El decálogo de la riqueza, un breve compendio con las 10 estrategias y recomendaciones que sigo en mi día a día y que os llevarán a conquistar la libertad financiera. Sin embargo, en el artículo de hoy, vamos a tratar la vertiente contraria, ya que os voy a hablar de los comportamientos y estrategias que debemos evitar para caer en la famosa carrera de la rata que decía Kiyosaki.

Si buscáis en internet, podréis encontrar la definición de la carrera de la rata como una búsqueda interminable, contraproducente o inútil de algo. Si aplicamos ese concepto a las finanzas, la carrera de la rata se define como esa situación en la que tus gastos se expanden de manera automática hasta igualar a tus ingresos. Dicho de otra manera, cuanto más ingresas, más gastas.

Para continuar, responde a las siguientes preguntas:

  • ¿Has sentido alguna vez que pase lo que pase y ganes lo que ganes siempre llegas apurado a fin de mes?
  • ¿Piensas que si ganaras más dinero en tu trabajo tus problemas se resolverían?

Si has respondido afirmativamente a estas preguntas, tienes un problema de ratoncitis aguda, pero no te agobies porque tiene solución y, lo mejor de todo, sólo depende de ti.

 

NOTA PREVIA

 Antes de entrar en detalles, me gustaría matizar que cuando hablo de patrón de la pobreza quiero hacerlo siempre con un tono constructivo y muy alejado de lo despectivo. No quiero que en ningún caso se malinterpreten mis palabras, ya que es un tema muy serio y en lo que respecta a la pobreza real, pienso que todos debemos tomar acción.

Si utilizo la palabra pobreza es porque pretendo despertar tu interés y acción en el tema, ya que realmente podemos hacer mucho más de lo que creemos para mejorar nuestra situación.

 

EL PATRÓN DE LA POBREZA

¿En qué consiste entonces el patrón de la pobreza? Pues muy sencillo, consiste simplemente en gastar todo lo que tenemos o casi todo (a veces ahorramos una pequeña cantidad de nuestro sueldo para calmar nuestra conciencia y pensar que lo estamos haciendo bien). El problema es que generalmente terminamos gastando en cosas que no necesitamos o bien en cosas que sí necesitamos, pero en una cantidad excesiva.

Yo mismo lo he sufrido en primera persona y la verdad es que es algo muy humano. Cuando tuve mi primer trabajo, después de terminar la carrera, me sentía el rey del mundo, ya que por primera vez tenía unos ingresos recurrentes. Aunque no era un gran sueldo, para mí era enorme, pero por una razón o por otra, cuando llegaba a final de mes, el dinero había desaparecido.

Llegado ese punto, me llegué a convencer de que el problema era que ganaba poco y que, si ganaba más dinero, seguro que lo ahorraría y empezaría a invertirlo. Supongo que llegados este punto podréis imaginar que cuando conseguí incrementar mis ingresos, no conseguí el objetivo de ahorro. ¿Por qué?, pues muy sencillo, porque a medida que tenía más dinero disponible, también se incrementaban mis gastos y lo peor es que realmente no tenía un verdadero control de lo que estaba ocurriendo.

Cómo os decíamos el otro día en el artículo de El decálogo de la riqueza, el primer punto y más importante, es tomar el control de nuestra vida financiera, ya que nos permitirá tener una visión clara de lo que realmente está ocurriendo. Recuerda, ¡lo que no se puede medir, no se puede controlar ni se puede cambiar!

 

COMPORTAMIENTOS PROPIOS DE LA CARRERA DE LA RATA

Aunque a veces podamos ver a algunas personas y pensar que son triunfadores, hay que tener mucho cuidado con las apariencias. A continuación, os expongo algunos de los comportamientos que nos llevan a caer en la carrera de la rata y a los cuales debemos prestar mucha atención.

 

COCHE

Me encantan los coches, adoro los coches y por eso estudié Ingeniera Industrial, pero a veces nos olvidamos de que el coche es un medio de transporte, ni más ni menos. Como bien dice un amigo, el coche es un invento que sirve para llevarte del punto A al punto B. No quiero decir con esto que no os compréis un coche si de verdad lo necesitáis o que os compréis un SIMCA 1000, pero parece que en los últimos años hemos convertido al coche en un reflejo del estatus económico de las personas y, como os decía antes, en muchas ocasiones las apariencias engañan.

De acuerdo, a nadie le amarga un dulce, y soy el primero que prefiere llevar un buen coche a un mal coche, pero no pongas los carros delante de las carretas y deja que sean tus inversiones las que paguen tus caprichos.

En todo caso, pongámosle números al asunto, que para eso estamos. Cada uno es libre de comprarse el coche que quiera y gastarse lo que considere oportuno, pero cuando lo hagáis, tened en cuenta los siguientes puntos:

  • PRECIO DE COMPRA: Cuando te fijes un presupuesto, respétalo, ya que es un clásico terminar gastando 10.000€ más por puro capricho. A la hora de fijarte el presupuesto, piensa en la regla de los 6 meses, que viene a decir que deberías gastar (no se te ocurra llamarlo inversión, ya que no lo es salvo que sea tu medio indispensable de trabajo) 6 meses de tu sueldo neto como máximo en el coche. Es decir, si ganas 1.000€/mes, tu presupuesto será de 6.000€ (en este caso deberías pensar en opción de coches de segunda mano), si ganas 2.000€/mes, tu presupuesto será de 12.000€/mes y así sucesivamente. A todos nos gusta ir en un Mercedes o en un Audi, pero salvo que sea por pura necesidad profesional, mejor espera a que sean tus inversiones las que te paguen el capricho.
  • FINANCIACIÓN: Desde ya te digo que financiar la compra de tu coche a un “modesto” 7% de tipo de interés, es un gran error. Primero porque es un claro ejemplo de deuda mala (te hablaremos pronto en detalle de la deuda mala…y de la buena), ya que el coche no sólo no te va a devolver nada, sino que cada vez te va a consumir más y segundo porque los tipos de interés a los que se financian este tipo de bienes no es precisamente el más competitivo.

En definitiva, cómprate hoy el coche que necesitas y deja que tus inversiones te paguen el día de mañana el coche que quieres.

VIVIENDA

Al igual que en el caso del coche, ¿a quién no le gusta tener una casa grande y bonita?, pero está claro que a veces toca esperar para tener lo que queremos. El comportamiento propio de la carrera de la rata en cuanto a vivienda se refiere es el comprarse (o peor aún, alquilar) la casa más cara que supuestamente pueden permitirse. En un artículo próximo en el que hablamos de apalancamiento ya os contaré mi visión (os anticipo que positiva) a cerca de las hipotecas, pero cuidado, una hipoteca puede convertirse en la soga que te lleve a la muerte o puede convertirse en la palanca que te lleve a la libertad financiera.

¿Dónde está entonces la diferencia? Pues muy fácil, si la hipoteca la pagas tú, será una soga y si te la paga otro, será la llave a tu libertad, así de simple. No te cuento más por el momento, ya lo veremos en detalle otro día.

Para que tengáis una referencia respecto a lo que según mi criterio fijaría como presupuesto para vivienda, no sería más de un 15% de los ingresos totales de tu hogar. Los bancos suelen fijar el límite de endeudamiento en el 30%-40%, pero si quieres tener margen para poder realizar inversiones que de verdad trabajen para ti (¡tu casa no es una inversión, que no te engañen!), deberías dejar al menos un 20% libre.

En el caso tristemente muy común de que ese 15% no sea suficiente para tener una vivienda digna, habrá que dedicar más parte del presupuesto, y pensar en vías para incrementar los ingresos del hogar para tener un remanente para inversiones.

Lo sé, colegas, esta parte en la que os cuento que no hay que gastar mucho en coche y vivienda, no mola nada, pero como casi todo en la vida, hay que tener un poco de paciencia y esperar a que las cosas lleguen.

 VACACIONES

 En este apartado voy a ser más generoso, que ya he sido muy rata en los anteriores. En lo que respecta a las vacaciones, tal y como tenemos definido nuestro estándar de vida actual (trabajar durante 45 años, 11 meses al año, ¡¡¡arghhhhh!!!) más vale que nos podamos dar un buen respiro que nos ayude a coger energías para cambiar las cosas.

 Lógicamente no nos podemos volver locos y gastarnos todo el dinero en las vacaciones (comportamiento clásico de personas inmersas en la carrera de la rata), pero una vez definido un presupuesto, el mejor consejo que puedo daros, es que reservéis vuestras vacaciones con la mayor antelación posible. En este apartado mi mujer es una experta y os puedo asegurar que mirando las cosas con mucha antelación se consiguen grandes descuentos. ¡No lo dejéis para el último momento!

Por si os sirve de referencia, el gasto en vacaciones no debería superar el 10% de vuestros ingresos anuales.

 

GASTOS HORMIGA

 Seguramente ya habréis escuchado este concepto en más de una ocasión. Los gastos hormiga son esos pequeños gastos que hacemos casi a diario, a los cuales no les prestamos mucha importancia, pero que terminan constituyendo un importe grande. El café diario, las compras impulsivas, coger el coche cuando no es necesario, son algunos ejemplos de estos gastos hormiga.

Sin duda alguna, eliminar estos gastos te ayudará enormemente a conseguir tu objetivo. Pero, ¿y cómo los detectamos?, pues de una manera muy sencilla, tomando el control de tu vida financiera…¡Tómalo ya, es el origen de todo!

 

OCIO

Al igual que con las vacaciones, aquí no voy a ser rata. El ocio es la gasolina que tenemos durante el año mientras esperamos la llegada de las tan ansiadas vacaciones, así que es importante, o casi diría obligatorio, que destinéis una parte del presupuesto a ir al cine, a tomar algo con los amigos, etc…

El único consejo que os doy en este sentido, es que os marquéis un presupuesto, no más del 10% de vuestros ingresos y que os ciñáis al mismo.

Para terminar y resumir el artículo, os diré que el objetivo no es llevar una disciplina militar, pero sí que es importante monitorizar y controlar lo que gastamos y seguir una serie de normas y criterios básicos.

 

Un abrazo fuerte y recuerda… EL OBJETIVO ES LA FELICIDAD, EL TIEMPO NUESTRA LIBERTAD Y EL DINERO SÓLO UN MEDIO NECESARIO PARA LOGRAR EL OBJETIVO…

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