Estado y alcoholemia

¿En manos de quién dejas tu futuro?

Llevamos casi 2 meses enclaustrados en nuestras casas, en gran parte, por la nefasta gestión de aquellos que están a cargo de dirigirnos. Esta es solo una ocasión de tantas en las que han aprovechado para demostrar la más profunda incompetencia. Aun así, tienen una maquinaria propagandística tan bien engrasada que consiguen que les voten. Increíble. Pero bueno, este no es el tema que nos ocupa hoy.

El tema que nos ocupa hoy tiene que ver con que estos mismos que han demostrado una y otra vez (y otra y otra y otra) que no sirven absolutamente para nada, resulta que también organizan tus impuestos y tus pensiones. Son los mismos que te aseguran que puedes estar tranquilo dándoles tantísimo dinero todos los años para impuestos y seguridad social, porque ellos son buenos gestores. Son los que te ayudan a ahorrar y te explican que puedes estar tranquilo porque todo ese ahorro va a tu pensión de jubilación: cuando llegues a los 67 años, te lo devuelven poco a poco para que tú no te tengas que preocupar de nada.

Como el individuo es mucho más tonto que el estado, necesita de este estado paternalista (y hasta totalitario hoy en día) para que le gestione sus ahorros. La asunción ha de ser necesariamente esta, que el individuo es tonto, cuando no existe alternativa; cuando te quitan, a la viva fuerza, el dinero que has ganado con el sudor de tu frente para «gestionarlo» ellos.

En definitiva, todos tranquilos que tenemos el futuro asegurado. No te preocupes por ahorrar ni por tu futuro; para eso está papá estado, que nos tiene cubiertos, ¿verdad?

 

Un borracho con tu moto

¿Tú le dejarías tu moto a un borracho para que te lleve  a ti de paquete?

Tenemos a unos dirigentes que son capaces de quebrar todo un sistema financiero, de pedir rescates y de acumular una deuda superior al 100% del PIB. Unos dirigentes que son capaces de organizar marchas multitudinarias en plena pandemia.

Vivimos en un país donde los más liberales (si es que algo así existe en España) se dedican a rescatar bancos con miles de millones de Euros (pagados por ti y por mi) para evitar que ellos tengan pérdidas a causa de la cartera tan descomunal de inmuebles que tenían (y que previamente les había hecho ganar mucho dinero). Gracias a esos rescates, los bancos no tuvieron que aligerar peso y se pudieron quedar con su ladrillo todo el tiempo que necesitaron hasta que lo pudieron colocar a un precio decente. Otra vez, ¡chapeau! ¿No? Pues no tanto. Aquellos particulares que no eran bancos y que no eran rescatados (pero sí ayudaban a rescatar con sus impuestos, ojo) y que sí que tenían la necesidad de vender, tuvieron que hacerlo perdiendo mucho dinero. Es más, los precios bajaron pero nuestros funcionarios de hacienda no tuvieron a bien actualizar parte de las tablas que utilizan para decidir hasta donde te meten el rejón. Con esto consiguieron que el impuesto a pagar, en bastantes herencias, por ejemplo, fuera mayor que el valor del inmueble recibido. Repito: solo el impuesto a pagar era más que lo que valía la casa. Pero eso sí, como hacienda somos todos, los procedimientos siguen y a alguno que tenía que pagar más impuestos por heredar de lo que valía la herencia, le amenazaban con expropiar su propia casa para pagar ese impuesto que, de origen, no tenía sentido. Toma ayuda al ciudadano.

Esto es solo un ejemplo del sinsentido de casi todo lo que hacen aquellos que están a cargo (que me perdone el político bueno, que seguro que alguno, en algún lugar, hay).

Si los liberales hacen esto, ¿Qué no harán los que tenemos ahora? De momento, esta crisis del COVID-19 nos ha dejado claro de qué pie cojean. Pero bueno, otra vez, este no es el tema que nos ocupa hoy.

El tema que nos ocupa hoy tiene que ver con la gestión que nuestros dirigentes llevan a cabo con tu dinero y con el mío. ¿Has visto alguna vez el quesito que sale en la última página de tu declaración de la renta? Pagamos en intereses de deuda (por no ser capaces de controlar algo tan sencillo como gastos e ingresos) en torno al 10% del presupuesto total. Decenas de miles de millones que se dejan de invertir en educación, sanidad e infraestructuras. Todo, por zoquetes. La deuda es una herramienta en la planificación financiera, sí. Pero no de esta manera. No cuando nuestra deuda es ya mayor a lo que genera toda la actividad económica del país de un año. Si todos los años gastamos más de lo que tenemos, ¿es posible que no haya nadie ahí arriba capaz de entender que cada vez tendremos más deuda, y que cada vez pagaremos más intereses por ella? Los máximos responsables del bienestar económico del país no entienden la diferencia entre deuda buena y deuda mala (hablaremos de la deuda buena y la deuda mala próximamente en retirarsejoven.com)

¿No se dan cuenta de que el mejor recorte para disminuir el gasto es el recorte en los intereses que pagas por deuda?

Si cada vez hay más viejos y menos trabajadores con peores sueldos; si cada vez se mete más la mano en la hucha de las pensiones; si ya vemos que esta tendencia está claramente establecida, ¿No hay nadie ahí arriba que se dé cuenta de que no es sostenible? ¿Cómo acabará? Nadie lo sabe…Pero no bien.

¿Te vas a subir a esta moto cuando el que lleva el manillar no es capaz de vocalizar, se le cae la baba, tiene los ojos vidriosos y la nariz roja?

 

No te subas a la moto con el borracho

En fin, ¿Cómo vas a dejar tu futuro en manos de alguien que gestiona tu dinero bastante peor que tú (si tú gestionas peor que eso, date por jodido o trata de mejorar)?

¿Vas a confiar en un borracho al que le dejas dinero y te promete que te lo devuelve en 30 años?

No, pero yo tengo planes de pensiones privados. Entonces todo bien, ¿no? Otra vez, no. ¿Vas a confiar en el amigo del borracho, aunque solo se haya tomado un par de cervezas, para dejarle dinero porque te promete, también, que te lo devuelve en 30 años?

 

Bájate de la moto

Si no pones todo tu esfuerzo en tratar de independizarte de papá estado (Carlos Galán explica esto muy bien), te vas a estrellar. Y si te estrellas por subirte a la moto con un borracho, luego no llores. La única solución es tener muchos huevos (hablaremos de huevos en el artículo del 12 de Mayo) para no depender del borracho. Que se estrelle él si quiere.

Así que, seas del color político que seas, ten clara una cosa:

Estás subido en la moto con el borracho. Bájate y haz que tu futuro dependa de ti.

Añadir un comentario

Tu correo electrónico no será publicado. Los campos requeridos están marcados

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.